Antiguos textos


Moby Dick de Herman Melville

La extensa novela, catálogo del enorme conocimiento del autor, sobre todo lo que se conocía acerca de las ballenas a mediados del siglo XIX, deja en mí, activas, un par de interrogantes: ¿Qué significa la ballena, la gigantesca ballena de la historia? ¿Es sólo una ballena, como las insistencias del autor nos invitan a creer, o representa otra cosa? Mal haríamos en no buscar otro significado. El narrador mismo, nos previene contra esto: "En todas las cosas está oculto siempre un significado: de lo contrario, poco valdrían, y el mundo mismo no sería más que una cifra vacía…” (p. 522 de la edición Debolsillo de Random House Mondadori); así que, aventurémonos en las aguas difusas de la interpretación.

Moby Dick o la ballena blanca, representa, sugiero, la muerte. El encuentro final que nos rebasa. Impenetrable a pesar de todos nuestros esfuerzos. La muerte triunfa sobre la testarudez de Ahab y acompañantes; a excepción de Ismael, el narrador de esta extraordinaria historia. Narrador que en sus perspectivas pasa de su punto de vista parcial a lo omnisciente.  Y la novela va de la prosa de aventuras al soliloquio escénico del teatro.; del conocimiento enciclopédico al monólogo. Narrativas. Búsqueda de recursos. Entre Shakespeare y la Biblia. Entre el folletín y la anécdota. 

La muerte, apuntaba, y la locura de Ahab que busca enfrentársele y hacerle “perecer” con su propia mano. Larga odisea, conquista del mar. Sueños que adquieren profundidades inconmensurables. Invitación a la imaginación: el mar es un elemento en donde todo puede surgir, en donde todo es posible y las metáforas, antes de la debacle, sugieren elementos primigenios: hombre-mujer; vida-muerte. El mar: soledad y encuentro. Lucha diaria.

O la blancura es nuestro principal terror, o nuestro autor busca cambiar el color de nuestras angustias. Nuestra cultura nos invitó a concebir el negro como fuente del mal; ¿pero cuál es el verdadero color de lo que tememos? Aunque  después de Moby Dyck no han cambiado mucho nuestras teorías cromáticas; mas, ¿no cambia Moby Dick  nuestra percepción del color blanco? ¿Sabía de esto Saramago al concebir un mundo blanco en su Ensayo sobre la ceguera?

La novela puede ser pesada en su recuento de cetología y osteología.; o para otros, estos temas pueden ser muy interesantes. Lo que siempre me parece triste es la melancolía de Ahab y su terquedad, aún cuando al final comprende lo inútil de su aventura. Tristes muerte y tristes imágenes del un hundimiento. Amé tanto ese barco como símbolo de la riqueza de nuestras ideas y de nuestras emociones. Al final, nostalgia y alegría por ese barco que quería cruzar todos los límites de la vida y del horizonte.  

Y no olvido pensar en ese personaje, Pip, un pequeño marinero que pierde la cordura y que, en el libro, para mí representa la pérdida más valiosa, la de uno mismo. La del cobarde que, de tanto llamarse así, termina por desaparecer del mundo. Estar muerto antes de enfrentarse a la muerte., ése es Pip. ¿O me equivoco y es lo único cuerdo que viaja sobre el barco? ¿O representa la inutilidad de cualquier trayecto? Algo para reflexionar sin sumergirme en el pesimismo de otros días.